La razón de peso para no usar una web cualquiera
Unir dos PDF es trivial; lo que no es trivial es a quién le entregas los documentos. Casi todas las webs que hacen esto suben tus archivos a un servidor, los procesan allí y te devuelven el resultado. Eso significa que un contrato, una nómina, un informe médico o la escritura de tu casa han viajado a un ordenador que no controlas, y quedan ahí el tiempo que diga la letra pequeña. Aquí no pasa: la unión ocurre dentro de tu navegador y los archivos no salen de tu ordenador.
Para qué se une un PDF en la práctica
El caso más habitual es reunir en un solo envío lo que llega por separado: una factura y su justificante, un contrato y sus anexos, el DNI por las dos caras. También aparece mucho al escanear, porque muchos escáneres generan un archivo por página y acabas con veinte documentos de una página cada uno. Y en el mundo académico y de las oposiciones, casi todos los formularios de presentación piden que toda la documentación vaya en un único PDF con un orden concreto.
El orden importa más de lo que parece
Cuando alguien va a revisar tu documentación, el orden es la diferencia entre que encuentre las cosas o se pierda. La herramienta te enseña cuántas páginas tiene cada documento antes de unirlos, precisamente para que puedas comprobar que no falta nada y colocarlos como toca. Si te equivocas, no pasa nada: mueve, quita y vuelve a unir tantas veces como quieras, porque los originales quedan intactos.
Qué se conserva y qué no
Las páginas se copian tal cual, con su tamaño, su texto seleccionable y sus imágenes: no se rasteriza ni se recomprime nada, así que la calidad es exactamente la del original. Lo que no se traslada son los formularios rellenables, los marcadores y las firmas digitales, que quedan invalidadas al modificarse el documento. Si tu PDF está protegido con contraseña, tendrás que quitársela antes.