El problema del HEIC y por qué existe
Desde hace años los iPhone guardan las fotos en HEIC en lugar de JPG. Es un formato mejor: consigue la misma calidad ocupando casi la mitad. El problema aparece al salir del mundo Apple, porque muchos programas de Windows, gestores de contenido y formularios web no saben abrirlo. Te encuentras con una foto que se ve perfectamente en tu móvil y que al enviarla no hay manera de que se abra. Convertirla a JPG resuelve el problema al instante y sin instalar nada.
Cuándo usar cada formato
El JPG es el estándar universal: lo abre absolutamente todo y comprime muy bien las fotografías, pero no admite transparencia y cada vez que lo guardas pierde un poco de calidad. El PNG no pierde nada y admite fondos transparentes, lo que lo hace ideal para logotipos, capturas y dibujos con líneas nítidas, aunque con fotografías genera archivos enormes. El WebP es el moderno: pesa entre un veinticinco y un treinta y cinco por ciento menos que un JPG equivalente y admite transparencia, así que para una web es la mejor opción; el único inconveniente es que algunos programas de escritorio antiguos aún no lo abren.
La conversión no recupera calidad
Merece la pena decirlo claro porque es una confusión frecuente: pasar un JPG a PNG no mejora la imagen. El detalle que el JPG perdió al comprimirse ya no está, y el PNG se limita a guardar sin más pérdida lo que quedaba, generando de paso un archivo mucho más grande sin ninguna ganancia visible. La conversión sirve para cambiar de contenedor, para ganar transparencia o para ahorrar peso, nunca para restaurar.
Qué pasa con los datos ocultos de la foto
Toda foto de móvil lleva dentro información que no se ve: modelo de cámara, fecha, ajustes y muy a menudo las coordenadas exactas de dónde se hizo. Al convertir aquí, la imagen se vuelve a dibujar desde cero, y eso hace que todos esos datos desaparezcan del archivo nuevo. Es un efecto secundario que suele venir bien, sobre todo si vas a publicar la foto: evita que cualquiera pueda ver en qué sitio exacto la tomaste.